
El secretario general de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE), Manuel de Castro afirmó ayer que espera que la confirmación por escrito que ha recibido del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) en la que se dice que tanto la materia de “Educación para la ciudadanía como cualquier otra es perfectamente posible impartirla conforme al carácter propio, confesional o no, de los centros”, sirva para reconducir el diálogo.
A que el Gobierno pretenda engañarnos estamos harto acostumbrados. Pero los religiosos que se dedican a la enseñanza deberían estar ya vacunados contra la manipulación. Salvo que ellos sean parte de esa manipulación e intoxicación que el Gobierno pretende.
Porque este tipo de cosas deja a los padres perplejos y sin saber a qué atenerse.
Analicemos algunos contenidos de la asignatura y su encaje en un ideario de colegio católico:
· ¿Cabe dentro de ese ideario que el aborto, o mejor, la interrupción voluntaria del embarazo, es una dimensión del derecho fundamental de toda mujer a la salud sexual y reproductiva?
· ¿ O que el derecho a la vida comienza a partir del momento del nacimiento y mientras tanto el embrión no es una persona?
· ¿Encaja que la eutanasia es parte del derecho a una muerte digna expresamente querida por quien padece sufrimientos o daños irreversibles que imposibilitan su calidad de vida?
· ¿ Está de acuerdo con su ideario que la preferencia sexual es una opción personal que debe adoptar el sujeto y la homosexualidad es una de esas opciones y su consideración pública debe ser idéntica a la de la opción heterosexual?
· ¿Están de acuerdo sus idearios con que la familia es una institución en constante transformación que puede adquirir múltiples formas y todas ellas deben obtener el mismo reconocimiento legal que la familia formada por un hombre y una mujer?
· ¿Está de acuerdo con que no existe la verdad absoluta, sino que es fruto del acuerdo o el consenso? ¿Creen que el que afirma que existe la verdad es un fundamentalista, un individuo contrario a la libertad?
· ¿No existe ninguna moral objetiva; todas las posturas morales son equivalentes y, por lo tanto, deben ser toleradas e incluso promovidas?
· ¿Van a imponer a sus alumnos textos como “Alí Babá y los 40 maricones, que propone el Ministerio de Educación?
La FERE debería responder a estas y otras cuestiones, para aclarar a los padres lo que pretenden.
La FERE se ha dedicado a pasear al catedrático de instituto y divulgador de la Filosofía, José Antonio Marina, que afirma que la polémica en torno a esta asignatura resulta "absurda y absolutamente disparatada e inaudita". Además, opina que "se les está explicando mal a los padres" el sentido de la objeción de conciencia que, si bien está reconocido como uno de los derechos fundamentales en la Constitución, no se ajusta a este caso, en el que cree que se han dado "cantidad de malentendidos".
Marina, que ha coordinado la redacción de los libros editados para impartir la asignatura de educación para la ciudadanía, considera un "disparate" apelar a la objeción de conciencia en contra de esta materia y aseguró que ningún juez puede amparar en este caso dicha objeción, porque "no hay motivos" para acogerse a ella.
En definitiva, la FERE y Marina nos cuentan que la asignatura de Educación para la ciudadanía es divina de la muerte y que quienes la criticamos y promovemos la objeción de conciencia somos unos descerebrados.
Yo me pregunto: ¿A qué juega la FERE?
Hay quien pretende establecer una oposición entre los religiosos de la CONFER y FERE y la Conferencia Episcopal, y quizás algunos han caído en la trampa.
Quizás se ha decidido renunciar a los principios a cambio del gran principio del mundo mercantilista en el que vivimos: el beneficio económico, y se ha optado por tragarse este sapo a cambio acuerdos económicos.
Sin olvidarnos de los pingües beneficios que pueden reportar los libros de texto a las editoriales propiedad de los religiosos que abarcan un amplio espacio que el imperio Polanco les deja libre. Precisamente, José Antonio Marina, anda metido en esa empresa.
El Foro Español de la Familia, por su parte, ha respondido atinada y contundentemente a Marina diciendo que “prima el derecho cierto de los padres a educar a sus hijos sobre el inexistente derecho de José Antonio Marina a educar a los hijos de los demás”.
La Conferencia Episcopal Española en la Nota de la Comisión Permanente del pasado 28 de febrero de 2007 era muy clara: “Esta Educación para la ciudadanía de la LOE es inaceptable en la forma y el fondo: en la forma, porque impone legalmente a todos una antropología que sólo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona”.
Añadían los obispos: “Los padres harán muy bien en defender con todos los medios legítimos a su alcance el derecho que les asiste de ser ellos quienes determinen la educación moral que desean para sus hijos”.
Y sobre los colegios católicos, los obispos españoles dejaban clara que “Los centros católicos de enseñanza, si admiten en su programación los contenidos previstos en los Reales Decretos, entrarán en contradicción con su carácter propio, informado por la moral católica. El Estado no puede obligarles a hacerlo, si no es vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa”.
La Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), el Foro Español de la Familia y Profesionales por la Ética promueven la objeción de conciencia a esta asignatura, de la que pueden informarse en la web www.objetamos.com. Los obispos lo han dejado entrever, aunque no estaría mal que se implicaran más y no dejaran abandonados a los padres en esta cuestión tan importante.
A que el Gobierno pretenda engañarnos estamos harto acostumbrados. Pero los religiosos que se dedican a la enseñanza deberían estar ya vacunados contra la manipulación. Salvo que ellos sean parte de esa manipulación e intoxicación que el Gobierno pretende.
Porque este tipo de cosas deja a los padres perplejos y sin saber a qué atenerse.
Analicemos algunos contenidos de la asignatura y su encaje en un ideario de colegio católico:
· ¿Cabe dentro de ese ideario que el aborto, o mejor, la interrupción voluntaria del embarazo, es una dimensión del derecho fundamental de toda mujer a la salud sexual y reproductiva?
· ¿ O que el derecho a la vida comienza a partir del momento del nacimiento y mientras tanto el embrión no es una persona?
· ¿Encaja que la eutanasia es parte del derecho a una muerte digna expresamente querida por quien padece sufrimientos o daños irreversibles que imposibilitan su calidad de vida?
· ¿ Está de acuerdo con su ideario que la preferencia sexual es una opción personal que debe adoptar el sujeto y la homosexualidad es una de esas opciones y su consideración pública debe ser idéntica a la de la opción heterosexual?
· ¿Están de acuerdo sus idearios con que la familia es una institución en constante transformación que puede adquirir múltiples formas y todas ellas deben obtener el mismo reconocimiento legal que la familia formada por un hombre y una mujer?
· ¿Está de acuerdo con que no existe la verdad absoluta, sino que es fruto del acuerdo o el consenso? ¿Creen que el que afirma que existe la verdad es un fundamentalista, un individuo contrario a la libertad?
· ¿No existe ninguna moral objetiva; todas las posturas morales son equivalentes y, por lo tanto, deben ser toleradas e incluso promovidas?
· ¿Van a imponer a sus alumnos textos como “Alí Babá y los 40 maricones, que propone el Ministerio de Educación?
La FERE debería responder a estas y otras cuestiones, para aclarar a los padres lo que pretenden.
La FERE se ha dedicado a pasear al catedrático de instituto y divulgador de la Filosofía, José Antonio Marina, que afirma que la polémica en torno a esta asignatura resulta "absurda y absolutamente disparatada e inaudita". Además, opina que "se les está explicando mal a los padres" el sentido de la objeción de conciencia que, si bien está reconocido como uno de los derechos fundamentales en la Constitución, no se ajusta a este caso, en el que cree que se han dado "cantidad de malentendidos".
Marina, que ha coordinado la redacción de los libros editados para impartir la asignatura de educación para la ciudadanía, considera un "disparate" apelar a la objeción de conciencia en contra de esta materia y aseguró que ningún juez puede amparar en este caso dicha objeción, porque "no hay motivos" para acogerse a ella.
En definitiva, la FERE y Marina nos cuentan que la asignatura de Educación para la ciudadanía es divina de la muerte y que quienes la criticamos y promovemos la objeción de conciencia somos unos descerebrados.
Yo me pregunto: ¿A qué juega la FERE?
Hay quien pretende establecer una oposición entre los religiosos de la CONFER y FERE y la Conferencia Episcopal, y quizás algunos han caído en la trampa.
Quizás se ha decidido renunciar a los principios a cambio del gran principio del mundo mercantilista en el que vivimos: el beneficio económico, y se ha optado por tragarse este sapo a cambio acuerdos económicos.
Sin olvidarnos de los pingües beneficios que pueden reportar los libros de texto a las editoriales propiedad de los religiosos que abarcan un amplio espacio que el imperio Polanco les deja libre. Precisamente, José Antonio Marina, anda metido en esa empresa.
El Foro Español de la Familia, por su parte, ha respondido atinada y contundentemente a Marina diciendo que “prima el derecho cierto de los padres a educar a sus hijos sobre el inexistente derecho de José Antonio Marina a educar a los hijos de los demás”.
La Conferencia Episcopal Española en la Nota de la Comisión Permanente del pasado 28 de febrero de 2007 era muy clara: “Esta Educación para la ciudadanía de la LOE es inaceptable en la forma y el fondo: en la forma, porque impone legalmente a todos una antropología que sólo algunos comparten y, en el fondo, porque sus contenidos son perjudiciales para el desarrollo integral de la persona”.
Añadían los obispos: “Los padres harán muy bien en defender con todos los medios legítimos a su alcance el derecho que les asiste de ser ellos quienes determinen la educación moral que desean para sus hijos”.
Y sobre los colegios católicos, los obispos españoles dejaban clara que “Los centros católicos de enseñanza, si admiten en su programación los contenidos previstos en los Reales Decretos, entrarán en contradicción con su carácter propio, informado por la moral católica. El Estado no puede obligarles a hacerlo, si no es vulnerando el derecho a la libertad de enseñanza y a la libertad religiosa”.
La Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA), el Foro Español de la Familia y Profesionales por la Ética promueven la objeción de conciencia a esta asignatura, de la que pueden informarse en la web www.objetamos.com. Los obispos lo han dejado entrever, aunque no estaría mal que se implicaran más y no dejaran abandonados a los padres en esta cuestión tan importante.






